Comienza en Tucumán el juicio por la apropiación de Mario Navarro

El único imputado en el juicio es Santo González, guardiacárcel del penal de Villa Urquiza, donde Mario nació durante el cautiverio de su madre.

Abuelas de Plaza de Mayo informó que hoy inicia en Tucumán el juicio por la apropiación de Mario Navarro, con un único imputado: Santo González, guardiacárcel del penal de Villa Urquiza, donde Mario nació durante el cautiverio de su madre.

Estaba previsto para hoy la declaración de Mario y su esposa, María Soledad Romero. Además, se transmitirá la declaración previa de su madre en el juicio por los crímenes de lesa humanidad que padeció en el penal de Villa Urquiza. 

En tanto que mañana desde las 9.30, declararán nuestros nietos Iván Fina y Sabrina Valenzuela Negro, referentes de la filial de Abuelas en Rosario que acompañaron a Mario cuando se acercó con dudas sobre su origen. También, atestiguarán Martín Fresneda, ex secretario de Derechos Humanos de la Nación; Fabiana Rousseaux, ex directora del Centro de Asistencia a víctimas de violaciones de Derechos Humanos “Dr. Fernando Ulloa”; Mariana Herrera, directora de Banco Nacional de Datos Genéticos; y Julieta Ramasco, de la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (CoNaDI). 

Para finalizar, el martes 17 de diciembre se estima que se escucharán los alegatos, las últimas palabras del acusado y el veredicto del tribunal.

El caso

La mamá de Mario fue secuestrada de regreso de su trabajo, en julio de 1975, en la ciudad de San Miguel de Tucumán, donde vivía con sus dos hijas, de uno y tres años. Fue detenida y llevada a una comisaría, luego a la Jefatura de la Policía provincial y, finalmente, a la cárcel de Villa Urquiza, donde dio a luz entre mayo y junio de 1976. 

El enfermero que asistió el parto le arrebató a su bebé y ella no llegó a verlo. Fue liberada en noviembre de 1976, permaneció internada en el Hospital del Carmen y al tiempo pudo volver a su hogar. 

Mario siempre había tenido sospechas de que quienes lo criaron no eran sus padres biológicos. 

En febrero de 2015, Mario se animó a presentarse en la filial de Abuelas de Rosario y a realizarse los análisis genéticos para constatar su identidad. El 19 de noviembre se informó el resultado del entrecruzamiento que confirmó su filiación y, así, pudo reencontrarse con su madre. 

Santo González es el único imputado que llega en condiciones de afrontar este proceso, ya que casi todos los implicados ya murieron.