El informe analiza la evolución de las compras y ventas de moneda extranjera realizadas por entidades con personas clientas a través del mercado de cambios.
El Centro de Economía Política Argentina (CEPA) publicó un análisis del informe de “Evolución del Mercado de Cambios y Balance Cambiario” del Banco Central correspondiente a julio de 2025, que revela una situación dual: un superávit circunstancial en la cuenta corriente y presiones estructurales que comprometen la sostenibilidad del sector externo.
Según el documento, en julio la cuenta corriente cambiaria registró un saldo positivo de USD 1.374 millones, por segundo mes consecutivo. Este resultado fue impulsado fundamentalmente por una liquidación excepcional de exportaciones, que alcanzó los USD 10.175 millones, un 73% más que en julio de 2024. Este pico se explica por el cierre, a fines de junio, de la reducción de retenciones al sector agropecuario, que anticipó operaciones que normalmente se hubieran distribuido en los meses siguientes.
“La liquidación anticipada y extraordinaria podría poner en jaque los saldos de la cuenta corriente cambiaria en los próximos meses al verse reducida, de manera significativa, la liquidación de exportaciones”, advierte CEPA.
La financiación de exportaciones gana peso
Durante los primeros siete meses de 2025, la financiación de exportaciones (que incluye cobro anticipado, prefinanciación y financiaciones locales) representó en promedio el 42% del total liquidado, muy por encima del 26% registrado en 2024. Esto indica una mayor necesidad de liquidez inmediata por parte de los exportadores. Solo en julio, la financiación llegó a USD 5.601 millones, superando incluso al cobro efectivo de exportaciones (USD 4.562 millones).
Presiones estructurales: fuga de capitales, turismo y deuda
Frente a este ingreso excepcional, se observan fuertes presiones de salida de divisas:
- Formación de Activos Externos (FAE): La compra de dólares para atesoramiento por parte del sector privado no financiero demandó USD 5.432 millones en julio, la segunda cifra más alta desde 2002. En solo cuatro meses posteriores a la unificación cambiaria, la fuga de capitales sumó USD 14.719 millones.
- Déficit turístico: La balanza turística arrojó un saldo negativo de USD -962,9 millones en julio. El acumulado en siete meses de 2025 (USD -6.327 millones) ya supera el déficit de todo 2024 (USD -5.688 millones).
- Pago de intereses: El servicio de la deuda externa continúa siendo una carga pesada. El informe destaca que el saldo comercial de bienes acumulado desde diciembre de 2023 (USD 33.184 millones) se reduce a apenas USD +3.125 millones al descontar el déficit turístico y los pagos por intereses.
Inversión Extranjera Directa: un dato histórico preocupante
Por primera vez en la historia del MULC, la Inversión Extranjera Directa (IED) arroja un saldo acumulado negativo (USD -1.191 millones desde diciembre de 2023). Para CEPA, este resultado “da cuenta de la deficiencia en su desempeño del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI)”.
El contraste con los desembolsos del FMI
El informe contextualiza la magnitud de la fuga de capitales: la FAE de abril a julio (USD 14.730 millones) equivale al 118,8% de los desembolsos recibidos del Fondo Monetario Internacional (FMI) hasta ese momento. Esta comparación busca ilustrar la intensa demanda de divisas para atesoramiento en el nuevo escenario cambiario.
El análisis de CEPA pinta un panorama donde un ingreso excepcional y anticipado de dólares por exportaciones crea una ilusión de alivio transitorio. Sin embargo, este es rápidamente absorbido por problemas estructurales profundos: una fuga de capitales récord, un creciente déficit turístico y los elevados pagos por deuda. La sostenibilidad del balance cambiario aparece, en consecuencia, fuertemente cuestionada.