La magíster en gestión ambiental del INTA Famaillá, Cristina Morales, advirtió en LV12 que de los 11 departamentos que producen limón, todos descendieron.
En diálogo con LV12, Cristina Morales, magíster en gestión ambiental de la Estación Experimental Agropecuaria Famaillá del INTA, explicó que el relevamiento realizado con imágenes satelitales y sistemas de información geográfica determinó que en la campaña 2025 la superficie implantada con cítricos en Tucumán alcanza las 39.040 hectáreas. Además, advirtió que se registró una pérdida de 3.200 hectáreas de fincas de limón.
Respecto a los principales puntos del informe, Morales indicó: “Este trabajo se viene realizando todos los años desde el 2017. Es un relevamiento que realizamos a través del procesamiento de imágenes satelitales y con algunas salidas a campo. Determinamos que la superficie para este año es de 39.040 hectáreas y hubo una reducción equivalente a 3.277 hectáreas, donde el mayor productor de cítricos es Burruyacu. De los 11 departamentos que producen cítricos, todos descendieron, de los cuales hay 3 que representan un mayor descenso, como ser Burruyacú, Monteros y Tafí Viejo. Estos descensos van desde un porcentaje del 1,21 al 13%».
«De acuerdo a las investigaciones que realizamos desde nuestro laboratorio, notamos que desde el 2017 la producción de cítricos creció hasta el año 2021 en casi 9.000 hectáreas y, a partir del año 2022, notamos que viene en descenso hasta este año. Eso suma aproximadamente una superficie de 13 mil hectáreas. Hasta el 2021 crecimos casi a 53 mil hectáreas; ya en el 2022 bajamos a 48 mil hectáreas; en 2023 teníamos 45 mil; en 2024, 42 mil, y este año estamos en el orden de las 39.040 hectáreas. Sumada toda esa superficie que desde 2021 marca ese descenso, es aproximadamente 12.932 hectáreas”, agregó.

Sobre la metodología del relevamiento, detalló que trabajaron con el método de imágenes satelitales: «Trabajamos con imágenes Centinel, con resoluciones de píxeles de 10 y 20 metros. Son imágenes gratuitas. Los software que utilizamos también son gratuitos y realizamos algunas salidas a campo. Procesamos imágenes desde febrero hasta agosto y trabajamos con una clasificación supervisada con puntos de control de lotes que sabemos que son citrus. Cada vez es un dato más finito porque desde 2017 realizamos esta tarea y todos los años sacamos este tipo de informe. También estamos trabajando y realizando próximamente una investigación para sacar un informe sobre la citricultura a nivel del NOA en nuestro país”.
Finalmente, explicó qué esas tierras que dejan de ser implantada con limón migran a otros cultivos: «Con nuestro laboratorio nos centramos el año pasado en hacer una investigación en el departamento de Burruyacú, que es el mayor productor de cítricos, y ver qué pasó. Si habían sacado tanto citrus, hacia qué cultivo migró la actividad. Y fue hacia caña de azúcar, hacia granos; otros, en menor medida, no pusieron nada, pero eran muy pocas superficies, y muy pocos hacia algunos frutales”.