Advierten que siete provincias no cumplirán el mínimo de horas de clase

Flavio Buccino, vocero de Argentinos por la Educación, advirtió que más de 700.000 alumnos de primaria no alcanzarán el piso de 760 horas de clase anuales.

El ciclo lectivo 2026 inicia con una luz de alarma sobre el cumplimiento de las metas pedagógicas. Según el séptimo relevamiento anual de Argentinos por la Educación, siete jurisdicciones del país —incluida Tucumán— no alcanzarán el piso de 760 horas de clase anuales en el nivel primario, una medida establecida por resolución del Consejo Federal de Educación (CFE).

En comunicación con LV12Flavio Buccino, especialista en gestión educativa, detalló que la cifra de estudiantes afectados asciende a 718.712 en todo el territorio nacional. Además de Tucumán, la lista la completan Santa Cruz, La Rioja, Río Negro, San Juan, la Provincia de Buenos Aires y Chubut. 

«El tiempo escolar es una de las tantas variables que hay que manejar y tener en cuenta al momento en que vamos después a medir la calidad. Si el pibe no tiene posibilidades de tener esas horas, es mucho más difícil que logre los aprendizajes que si las tiene», explicó el especialista. 

Buccino advirtió que la Argentina carece de herramientas para verificar los días de clase reales frente a imponderables como problemas edilicios, climáticos o ausentismo. «No tenemos ninguna herramienta construida para verificar cuáles son los días de clase efectivos. Se puede plantear que 17 provincias dicen que van a cumplir, pero el punto es si esos días son efectivos o no. Hay provincias que definen que si tuvieron dos horas de clase, es un día completo, y otras que dicen que no», puntualizó. 

«Hoy tenemos tecnología para tener un sistema de información nominal que nos avise cuándo un pibe no está cumpliendo con la proyección de las 760 horas. Necesitamos herramientas de alertas tempranas de trayectorias escolares para compensar pedagógicamente aquello que el pibe no pudo lograr en el tiempo definido», propuso Buccino. 

Finalmente, el especialista destacó la necesidad de políticas creativas, como el uso de «mochilas digitales» y programas de conectividad, para que el derecho a la educación no se interrumpa ante las contingencias del calendario escolar.