Juan Carlos Mirande, presidente del Centro Azucarero Regional de Tucumán, habló en LV12 de las condiciones meteorológicas y el precio del azúcar.
La zafra azucarera 2026 continúa avanzando en Tucumán, aunque condicionada por las lluvias que afectan la cosecha y el abastecimiento de caña a los ingenios.
En Tucumán, la zafra lleva más de 40 días en marcha. Actualmente, 12 ingenios —La Providencia, La Florida, La Corona, Santa Rosa, La Trinidad, Aguilares, Bella Vista, Cruz Alta, Leales, Marapa, Concepción y Famaillá— iniciaron su zafra.
«Nosotros estamos con una molienda prácticamente en la mitad de la que teníamos en la misma fecha del año pasado, lo cual implica un atraso importante. También tenemos menos valores de producción de azúcar y de alcohol. Es un año muy desafiante porque de los 14 ingenios, dos no han arrancado la zafra y hay otros que están prácticamente parados hace varios días por las malas condiciones meteorológicas«, analizó en LV12, Juan Carlos Mirande, presidente del Centro Azucarero Regional de Tucumán.
En cuanto a números, detalló que la diferencia es de 1.500.000 toneladas menos que el 2025. «Todavía estamos con un ritmo diario de molienda que está al 60%, entonces seguimos atrasando por el clima. La diferencia es de 1.793.000 toneladas molidas hasta el 15 de junio de este año y el año pasado teníamos 3.350.000. Nosotros optimistas en la actividad, se puede recuperar, pero el punto importante es que los ingenios cumplan con sus objetivos de producción y que no paren de moler demasiado temprano». Como venga la primavera es clave.
Sobre el precio del azúcar, el ingeniero sostuvo que «está quieto, pero para bien». Es decir, «no está en los niveles que debería, igualmente mejoró respecto al verano y pensamos que se va a seguir tonificando».
«Va a ser importante sostener el ofrecimiento del azúcar con estas condiciones, porque el norte está en una situación parecida», agregó.
Antes de concluir, Mirande indicó que «la disponibilidad de materia prima es mayor que la del año pasado y el punto es que se la pueda levantar a toda. En las reuniones que tenemos frecuentemente con los asociados hablamos que la industria tiene la voluntad de hacerlo, pero hay condicionantes que a uno lo superan».