Guillermo Saccomani, presidente de la Cámara de Supermercadistas, analizó en LV12 la situación del sector y aseguró que la compras son dispares.
En medio de un endeudamiento masivo de las familias y sin una recuperación real de los salarios, el consumo volvió a caer en agosto. Según el último relevamiento de CAME, las ventas minoristas se redujeron 2,7% con respecto a julio y los dos sectores más golpeados son también los más sensibles para los argentinos: alimentos y farmacia.
Las ventas también cayeron en el análisis interanual, es decir, en comparación con agosto de 2025, un 0,2%; y ya llevan un derrumbe acumulado en lo que va del año de 2,4%.
En diálogo con LV12, Guillermo Saccomani, presidente de la Cámara de Supermercadistas, sostuvo que «desde hace tiempo la gente compra lo necesario, va a la mañana y vuelve a la tarde porque se acuerdan lo que necesitan. Antes iban una sola vez al mes y compraban todo».
En este contexto, agregó que «este momento es complicado para todo el sector y de cierta forma la gente compra también en los barrios. Porque esa movilidad para ir a un gran centro de compras también fija un costo, ya sea ir en colectivo o auto».
El empresario indicó que «en determinado horario llega un momento que no hay ni un cliente en el local y eso asusta. Ha cambiado mucho el hábito de compra y ya no sabe cuál es el horario puntual donde se concentra la gente».
«La compra es dispar, llevan lo necesario y lo hacen en distintos horarios», cerró.