Pablo Padilla, presidente de ACNOA, habló en LV12 sobre la actualidad del sector del citrus y explicó que hay muchos campos que están siendo abandonados.
Pablo Padilla, presidente de ACNOA (Asociación Citrícola del Norte Argentino) trazó un panorama más que complejo para la actividad del citrus en la provincia de Tucumán y habló de «crisis terminal» en el sector productivo.
«La exportación de fruta fresca ha sufrido una fuerte caída va a rondar las 165 mil toneladas contra un promedio de los últimos cuatro años de 250 mil toneladas. En cuanto al proceso la industrial todavía queda un mes de procesamiento y los números van a estar cercanos al año anterior de unas 1.400.000 toneladas», dijo al iniciar la entrevista con LV12.
Padilla explicó que en cuanto al precio en los Estados Unidos la mayor parte de la temporada ha sido buena, queda bastante limón por llevar. Hoy hay una tendencia a la baja. En Europa recién ahora están empezando a repuntar los precios, pero el volumen que se ha exportado ha caído en más de un 70%. Y Rusia «podemos decir que ha sido una campaña triste», se ha exportado casi un 50% menos y los precios alcanzaron para salvar los costos.

La actividad del citrus viene arrastrando una crisis que pone en jaque a los productores.
El citrus y una «crisis terminal»
Padilla señaló que es la primera vez que se está viviendo una crisis de esta profundidad en el sector en la provincia de Tucumán.
Muchos campos han virado a otros cultivos y hay otros que están siendo abandonados. Esto es una crisis terminal y que no se termina de tomar la profundidad de la misma
También remarcó que existen unas 13 mil hectáreas de pequeños productores que están abandonadas y «van camino posiblemente a la desaparición». «Su reconversión no se en que cultivo y será y en qué tiempo será», agregó.
«Hoy la falta de la rentabilidad ha jaqueado a la mayoría de los productores medianos y chicos o no integrados y van camino a la desaparición de una superficie muy importante y una crisis terminal del sector», concluyó.