En 8 meses deberá vender el 100% del paquete accionario, sin participación de trabajadores y garantizar el servicio en aeropuertos.
El Ministerio de Economía, por expreso pedido del Gobierno, formalizó el inicio del proceso de privatización total de Intercargo, la empresa estatal encargada de prestar el servicio de atención en tierra a aeronaves en los aeropuertos argentinos, pero sin participación reservada para trabajadores.
La medida fue publicada este lunes en el Boletín Oficial mediante la Resolución 1067/2025 y establece un plazo de ocho meses para completar la operación.
Intercargo, actualmente una sociedad anónima unipersonal cuyo único accionista es el Estado Nacional, es la prestadora exclusiva del servicio de rampa —asistencia en tierra a aeronaves— en la mayoría de los aeropuertos del país. La venta de su paquete accionario se realizará a través de una licitación pública nacional e internacional, sin segmentación ni participación reservada para trabajadores.

Venta total sin participación de trabajadores
El Gobierno dispuso que el 100% de las acciones de Intercargo se vendan en una única operación. A diferencia de procesos anteriores, no se contemplan mecanismos de propiedad participada ni beneficios preferenciales para empleados o terceros. El paquete accionario se transferirá en bloque a un nuevo operador privado.
También se instruyó la rescisión del contrato de concesión que actualmente vincula a Intercargo con el Estado. Esta rescisión, que será por mutuo acuerdo, deberá concretarse antes de la venta definitiva.
Plazos
El proceso de privatización será coordinado por la Unidad Ejecutora Especial Temporaria “Agencia de Transformación de Empresas Públicas”, organismo que tendrá la responsabilidad de garantizar que la transferencia se concrete en un plazo máximo de ocho meses.
Una de las primeras tareas será solicitar a una entidad bancaria del sector público nacional la valuación oficial del paquete accionario. A su vez, la Subsecretaría de Transporte Aéreo tendrá a su cargo el seguimiento del traspaso operativo hacia el nuevo concesionario. Su función será velar por que la transición no afecte la continuidad del servicio, ni ponga en riesgo la conectividad aérea nacional e internacional.