«Venimos desde hace varios años con un aluvión de contrabando»

Carlos Bender, gerente comercial de Lumilagro, pasó por LV12 y expuso la problemática que atraviesan por el contrabando de los productos.

La tradicional fabricante argentina de termos Lumilagro reorganizó su negocio para sostener su presencia en el mercado local y avanzará con un esquema mixto de producción nacional e importación. Presionada por la competencia de termos de acero de bajo costo que ingresan desde Asia, y por el impacto del contrabando en su capacidad de venta y producción, la compañía implementó un cambio profundo en su modelo operativo.

«Nosotros venimos desde hace varios años con un aluvión de contrabando que realmente asombra por el volumen. Hay ingresado millones de termos de acero fabricados con un material que es no es el apto, es tóxico y no reconocido por el Código Alimentario Argentino», alertó en LV12Carlos Bender, gerente comercial de Lumilagro. 

En este sentido, agregó que «los termos Stanley se venden en la calle y en negocios a $20.000 cuando el verdadero precio está entre $130.000 y $140.000. Eso se debe a que está fabricado con un material cuyo costo no tiene nada que ver con el costo del producto que hay que utilizar para fabricar contenedores para alimentos del ser humano».

¿Cómo nos damos cuenta si es un producto de contrabando?

Bender comentó que hace poco el Gobierno sacó una ley para anular el estampillado de los productos importados. «Hasta ese momento los productos importado tenían en la parte de abajo una estampilla fiscal, la cual permitía hacer una trazabilidad y se podía identificar al importador porque todos los datos quedaban en el INAL». 

Hoy la única manera de identificar es con el precio.