Bullying y grooming: videojuegos que enseñan a proteger a los chicos

En diálogo con LV12, el psicólogo e investigador del CONICET Santiago Resett, habló de sus videojuegos para prevenir grooming y bullying en niños y adolescentes.

Santiago Resett, doctor en Psicología e investigador del CONICET en el Instituto de Filosofía de la Universidad Austral, está desarrollando videojuegos educativos dirigidos a niños y adolescentes. El objetivo es prevenir el grooming y el bullying, fomentando conductas seguras y responsables en entornos digitales.

En diálogo con LV12 Radio Independencia, el investigador explicó cómo nació su proyecto: “Nosotros hace muchos años que venimos trabajando la temática tanto del bullying como del grooming y lo que vemos es que esta problemática no disminuye, sino que cada vez aparecen casos más graves. Entonces, pensamos qué herramientas podríamos desarrollar para prevenir estas problemáticas y que generen la atracción de los menores de edad”

Resett agregó: “Entonces, empezamos a pensar cómo podíamos usar la nueva tecnología para prevenir de un modo didáctico y comenzamos a notar que hay mucha atracción tanto de los niños como de los jóvenes con el tema de los videojuegos. Son dos proyectos separados lo que estamos haciendo. En el caso de la Universidad Austral estamos desarrollando el videojuego para prevenir el grooming, que está orientado a niños en edad escolar de 9, 11 a 12 años. Juegan a ser un detective y tienen que encontrar a un niño que ha desaparecido y van a través de distintos escenarios, a la casa, a la escuela o a la plaza, y tienen que ir resolviendo distintos acertijos. A medida que los van resolviendo, van recibiendo diferentes puntos o bonos, pero también los alertan sobre los peligros de usar las nuevas tecnologías”.

Sobre el proyecto para prevenir el bullying, Resett explicó: “Para el bullying es una simulación en realidad virtual, que simula a través de un caso que se pone el adolescente que está en el patio de una escuela y es testigo de una situación de bullying, donde un adolescente agrede física y verbalmente a otro más desvalido. Hay más adolescentes viendo la situación y ahí puede elegir entre tres alternativas para hacer. Una es sumarse y arengar para que la agresión continúe, la segunda opción es irse del lugar sin hacer nada y la tercera es llamar a un docente diciéndole que hay una situación de bullying”.

El investigador detalló cómo funciona la retroalimentación del juego: “Las tres opciones generan una consecuencia. En el caso de que se sume, aparece el director y lo instruye de que así está colaborando también; si se quedó simplemente mirando o huye, se le dice que también es parte de eso porque el bullying es un fenómeno social en el que hay espectadores y testigos. Si ayuda y llama al docente, lo felicitan”

Finalmente, Resett enfatizó la importancia de trabajar con los espectadores: “La idea es trabajar con los espectadores, que muchas veces no se trabaja. Siempre se le llama la atención a la víctima y al agresor, pero el problema también está en los espectadores, los que simplemente mirando, filmando con el celular, son los que también refuerzan y generan el bullying sin ser conscientes de eso”.