Santiago González, politólogo, analizó en LV12 Web los últimos movimientos en el Gobierno, el diálogo con los gobernadores y la agenda de reformas.
En una semana intensa para el Gobierno nacional, en dónde todavía resuenan los ecos del triunfo electoral del domingo pasado, el viernes cerró con más cambios en el Gabinete del Presidente Javier Milei. Guillermo Francos y Lisandro Catalán, dejaron sus cargos de jefe de Gabinete y ministro del Interior, respectivamente.
«Las renuncias de Francos y de Catalán responde a este reordenamiento de la estructura de poder del presidente, de Javier Milei. Esta duda de si le daba o no más poder a su hermana termina de corroborarse. La salida de Francos y de Catalán supone, y la posición que adopta ahora Adorni, supone un empoderamiento de su figura en ese armado. Va a asentarse mucho más en la figura de la secretaria de la Presidencia«, analizó en diálogo con LV12 Web, Santiago González, politólogo.
Respecto al rol central que adoptaría a partir de este momento Santiago Caputo, el entrevistado sostuvo que «muy posiblemente» termine asumiendo en el Gabinete, en el cargo de ministro del Interior. «Esa reestructuración del gobierno se está concentrando en esas tres figuras principales que veíamos desde el inicio de la presidencia: el presidente, la hermana del presidente, y el asesor del presidente», aseguró.
Reformas y diálogo con los gobernadores
Para el politólogo, las reformas son el punto central en este momentos tras el triunfo del oficialismo en las elecciones. «En ese sentido, si bien hay esta apertura al diálogo, también claramente es un signo de la profundización de las reformas estructurales. Para adelante lo que podés esperar es eso. Buscar sancionar la flexibilización laboral y la reforma tributaria, como las principales», evaluó. «No se está nombrando, pero lo que sería la reforma previsional también», añadió.
Las reformas son precisamente los objetivos de la segunda mitad de la gestión. Los resultados de las elecciones en donde la Libertad Avanza alcanzó un 40% a nivel nacional «ha legitimado la gestión, lo empodera el presidente, y obviamente es como un apoyo de la primera minoría del electorado, que está diciendo, sí, continúe haciendo ese proceso de reforma estructural, que todavía mantiene esperanza en que vaya a mejorar la situación».
También consideró que la apertura al diálogo que mostró el Gobierno en este último tiempo es también por un pedido de Estados Unidos: «obedece a eso, aunque digan que no». Pero por otro lado también dijo que el Gobierno necesita a los gobernadores a los efectos de poder alcanzar el quórum en el Congreso y los votos necesarios para poder aprobar las reformas que impulsa.
En ese sentido recordó que ya quedó demostrado en la previa de las elecciones que sin los gobernadores y sin el acompañamiento de otras fuerzas políticas no pueden llegar al quórum. «Te pueden rechazar vetos, te pueden sacar leyes, y te generan una situación de inestabilidad y de desgobierno que es significativa», finalizó.