Ariel Torres, presidente de la Asociación de Instituciones Privadas Educativas de Tucumán (Asipet), habló en LV12 sobre la caída de la natalidad.
A pocas semanas de volver a las aulas, los colegios privados arrancan el ciclo lectivo 2026 con un fuerte desajuste financiero que pone presión sobre su estructura de costos. El principal problema consiste en que deben afrontar aumentos salariales retroactivos para los docentes durante los meses de verano, cuando no perciben ingresos por cuotas y sin posibilidad de actualizar los aranceles.
El Ciclo Lectivo en Tucumán comienza el próximo 2 de marzo y desde la Asociación de Instituciones Privadas Educativas de Tucumán (Asipet), comentaron en LV12 cómo se preparan para retornar a las actividades.
Asipet nuclea a los colegios privados que no son católicos. «Somos aproximadamente 72 los asociados en la provincia, casi la totalidad de las instituciones que no son congregacionales», dijo su presidente, Ariel Torres.
Preparativos
«Esta semana nos estamos reincorporando en el orden administrativo y organizacional, tratando de poner las instalaciones en condiciones para recibir al personal docente que el día 9 se reincorpora», detalló.
En cuanto a la matrícula, aseguró: «El año pasado terminamos con una baja, un problema bastante grave para nosotros porque la cuota de la matrícula los colegios afrontan los sueldos. Además, se utiliza en ese período para poner en condiciones todas las aulas».
En este sentido, explicó que estas tareas se postergan para marzo o en receso invernal. «Ese es el problema que tenemos ahora, pero tenemos la esperanza que desde la semana que viene empiece a reactivarse eso y que los padres se acerquen a las instituciones a regularizar la situación».
Informe sobre la baja de la natalidad
Argentina enfrenta un doble desafío: cada vez hay menos nacimientos y, en consecuencia, las aulas se vacían. Un informe del observatorio Argentinos por la Educación advierte que la matrícula del nivel primario caerá un 27% para 2030 (unos 1,2 millones de alumnos menos que en 2023). Esta baja responde a la “transición demográfica” en curso: la población escolar tenderá a reducirse, lo que obligará a repensar recursos, infraestructura y cargos docentes.
«Hay una caída muy asentada en lo que es la natalidad y los jardines de infantes de 3 y 4 años, ya tuvieron en el 2025 una baja muy grande del número de alumnos, lo cual se va a ir trasladando año a año a todos los cursos. Nuestro gran desafío es cómo nos vamos a ir reacomodando, porque seguramente la matrícula va a caer todos los años considerablemente y las aulas van a estar más vacías«, cerró.