«La industria metalmecánica en Tucumán está en un proceso de supervivencia»

José María Sarmiento, presidente de Cámara de la Industria Metalúrgica de Tucumán (CIMT), explicó en LV12 cuál es la difícil situación que atraviesa el sector.

La última encuesta de la central fabril refleja dificultades crecientes en producción, ventas y empleo, con tensiones financieras que afectan a compañías de todos los tamaños en todo el territorio nacional. Creció fuerte la preocupación por las importaciones y los resultados confirman la persistencia de una crisis generalizada.

La Unión Industrial Argentina (UIA) informó este miércoles que la producción y las ventas cayeron en más del 50% de las fábricas del país. El relevamiento sectorial muestra dificultades crecientes para las empresas de todos los tamaños, en un contexto de tensiones financieras y gran preocupación por el avance de las importaciones.

¿Cuál es la situación en Tucumán?

La industria atraviesa un escenario de incertidumbre en la provincia y por eso nos comunicamos con José María Sarmiento, presidente de Cámara de la Industria Metalúrgica de Tucumán (CIMT), para saber los detalles. «Hay rumores de la crisis, sobre todo de la industria metalúrgica en la provincia y desgraciadamente muchos son ciertos. La situación no es fácil, no estamos en un estado crítico a nivel de cerrar, pero no se proyecta un 2026». 

El año pasado tenía esperanza de que este año arranque mejor, «pero no hay un panorama claro». 

En este sentido, dijo que actualmente «las empresas de la industria metalmecánica en Tucumán estamos en un proceso más de supervivencia porque hay muchos factores que nos están perjudicando«.

Inflación, apertura de importaciones y cero política a nivel nacional

Sarmiento sostuvo que hay factores que los perjudica: Por ejemplo, «la inflación no está desacelerando». Además, «la apertura de importaciones nos afecta mucho». 

Por otro lado, «tampoco acompaña una política industrial a nivel nacional, es más económica. El presidente ha tomado en cierta manera una posición de guerra con el industrial y pocos lo entendemos». 

En nuestra provincia hay aproximadamente 4.000 trabajadores ligados a la industria metalúrgica. «El porcentaje de la utilización de las empresas ha bajado mucho y es bastante complejo de mantener. Las cargas tributarias no ha bajado y no creo que bajen». 

Antes de finalizar, indicó que las empresas en la provincia «van a tener que utilizar los recursos al máximo para ser competitivos» y «la posibilidad de despidos está latente, pero no para ahora».