{"id":1286,"date":"2024-02-19T10:39:45","date_gmt":"2024-02-19T13:39:45","guid":{"rendered":"https:\/\/tucunews.com.ar\/?p=1286"},"modified":"2024-02-19T10:39:45","modified_gmt":"2024-02-19T13:39:45","slug":"esclavas-sexuales-en-los-campos-de-concentracion-nazis-asi-era-el-barracon-de-las-mujeres-uno-de-los-prostibulos-del-tercer-reich","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tucunews.com.ar\/index.php\/2024\/02\/19\/esclavas-sexuales-en-los-campos-de-concentracion-nazis-asi-era-el-barracon-de-las-mujeres-uno-de-los-prostibulos-del-tercer-reich\/","title":{"rendered":"Esclavas sexuales en los campos de concentraci\u00f3n nazis: as\u00ed era \u201cEl barrac\u00f3n de las mujeres\u201d, uno de los prost\u00edbulos del Tercer Reich"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">En su nuevo libro, la historiadora espa\u00f1ola Fermina Ca\u00f1averas se adentra en la historia real de Ravensbr\u00fcck, el campo de exterminio alem\u00e1n convertido en burdel.<\/h2>\n\n\n\n<p>\u00abEl barrac\u00f3n de las mujeres\u00bb repone la historia de las espa\u00f1olas obligadas a prostituirse en los campos de concentraci\u00f3n alemanes.<\/p>\n\n\n\n<p>La&nbsp;<strong>Segunda Guerra Mundial&nbsp;<\/strong>es uno de los episodios m\u00e1s oscuros de la historia de la humanidad. Y, aunque mucho se ha escrito sobre las atrocidades del&nbsp;<a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.infobae.com\/leamos\/2024\/02\/15\/como-hizo-freud-para-salvarse-de-los-nazis-a-pesar-de-representar-al-judio-mas-peligroso-para-hitler\/\" target=\"_blank\"><strong>nazismo<\/strong><\/a>, todav\u00eda siguen apareciendo historias olvidadas de aquella \u00e9poca siniestra que sirven para ampliar el ejercicio de la memoria, duro pero necesario.<\/p>\n\n\n\n<p>La que cuenta la escritora e historiadora espa\u00f1ola&nbsp;<strong>Fermina Ca\u00f1averas&nbsp;<\/strong>en su nuevo libro,&nbsp;<em><strong>El barrac\u00f3n de las mujeres<\/strong><\/em>, es una de esas historias que se perdieron con el transcurso de las d\u00e9cadas, sobre las mujeres espa\u00f1olas que, tras la&nbsp;<strong>Guerra Civil&nbsp;<\/strong>en su pa\u00eds, fueron tomadas como prisioneras y trasladadas a un&nbsp;<a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.infobae.com\/leamos\/2024\/02\/18\/el-jerarca-nazi-que-vivia-a-puro-lujo-a-metros-de-auschwitz-asi-es-el-controversial-libro-en-el-que-se-basa-zona-de-interes\/\" target=\"_blank\"><strong>campo de concentraci\u00f3n nazi<\/strong><\/a>, donde fueron&nbsp;<strong>obligadas a prostituirse<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cYo, Isadora Ram\u00edrez Garc\u00eda, que perd\u00ed mi nombre cuando abandon\u00e9 Espa\u00f1a junto a mi madre, Carmen, y a mi t\u00eda Teresa en 1939 en busca de mi hermano Ignacio, voy a contarte mi historia, Mar\u00eda. Para que sepas qui\u00e9n soy y qui\u00e9n era tu abuela, y todo aquello que reuni\u00f3 a nuestras familias durante la Guerra Civil para separarlas despu\u00e9s\u201d, escribe Ca\u00f1averas, que repone la voz de su abuela.<\/p>\n\n\n\n<p>Y agrega: \u201cSabr\u00e1s de sus p\u00e9rdidas, que fueron las m\u00edas, del&nbsp;<strong>dolor inhumano&nbsp;<\/strong>y las l\u00e1grimas constantes\u2026 Y lo que pas\u00f3 cuando nuestros destinos se separaron y yo<strong>&nbsp;me convert\u00ed en una de las prostitutas del campo de concentraci\u00f3n de Ravensbr\u00fcck<\/strong>, un lugar lleno de puentes y palomas blancas, cuyas plumas se ensuciaron de sangre y semen por dos razones: la simple y llana supervivencia y la lucha incesante, con armas escasas, contra el&nbsp;<strong>fascismo<\/strong>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta novela hist\u00f3rica, editada por Espasa, Ca\u00f1averas parte de una cruda historia familiar para ampliar un oscuro cap\u00edtulo del siglo XX.&nbsp;<em><strong>El barrac\u00f3n de las mujeres&nbsp;<\/strong><\/em>hace foco en Ravensbr\u00fcck, el \u201ccampo de concentraci\u00f3n infame que atent\u00f3 contra la vida de miles de mujeres\u201d, y a pesar de ser un texto dif\u00edcil y duro de leer, nunca pierde la esperanza, esa que \u201ccant\u00f3 de nuevo por la libertad, las mujeres, los oprimidos y la revoluci\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u201cEl barrac\u00f3n de las mujeres\u201d (fragmento)<\/h2>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.infobae.com\/new-resizer\/7hkE_O-4jBEPII_xlnjI9mTr4cE=\/420x236\/filters:format(webp):quality(85)\/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com\/infobae\/PEUW3YRDONDRVCHKMDRTWJRHDU.jpg%20420w\" alt=\"infobae\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.bajalibros.com\/El-barracon-de-las-mujeres-Fermina-Canaveras-eBook-2313725\" target=\"_blank\"><em><strong>[\u201dEl barrac\u00f3n de las mujeres\u201d puede comprarse en formato digital en Bajalibros clickeando ac\u00e1]<\/strong><\/em><\/a><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El d\u00eda en que me convert\u00ed en una puta de campo<\/h2>\n\n\n\n<p>Empezaba a amanecer y a\u00fan no hab\u00edan terminado conmigo. Solo me hab\u00edan dado&nbsp;<strong>un tri\u00e1ngulo negro<\/strong>, que tuve que coser a mi ropa, para dejarme claro que me iban a convertir en una Feld-Hure y me hab\u00edan hecho una foto. Despu\u00e9s, los capos nos separaron en grupos seg\u00fan el color que se nos hab\u00eda asignado.&nbsp;<strong>Las elegidas para prostitutas \u00e9ramos unas cuarenta mujeres<\/strong>. Nos condujeron a otra sala, estaba repleta de sillas. Nos obligaron a sentarnos y otras compa\u00f1eras comenzaron a peinarnos con un peine de fin\u00edsimas p\u00faas de alambre. Los piojos ca\u00edan sobre nuestros hombros. Nos rociaron la cabeza de insecticida, esperaron unos segundos, y repitieron la operaci\u00f3n. A las mujeres que ten\u00edan largas y frondosas melenas, se las cortaban, pero&nbsp;<strong>no nos raparon<\/strong>, aunque s\u00ed lo hac\u00edan con casi todo el resto. Piedad tampoco conservaba el pelo. No hab\u00eda que ser muy espabilada para darse cuenta de que<strong>&nbsp;a las que \u00edbamos a servir al Tercer Reich con nuestro cuerpo el pelo nos hac\u00eda m\u00e1s atractivas<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando terminaron de despiojarnos, nos hicieron formar otra fila. Estaba claro que nuestras vidas a partir de ahora, la mayor\u00eda del tiempo, iban a transcurrir as\u00ed: formando filas, pasando listas, siendo utilizadas como&nbsp;<strong>mano de obra esclava<\/strong>, sentadas o de pie seg\u00fan lo que nos tocase hacer.&nbsp;<strong>A las putas nos hab\u00eda tocado lo peor<\/strong>: la mayor parte del tiempo lo pasar\u00eda tumbada, con las piernas abiertas y el sexo disponible para todo el que lo quisiera utilizar.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras esperaba mi turno, escuch\u00e9 a una mujer que hablaba en espa\u00f1ol decir que ese trato era porque nos esperaba algo mejor, que seguro que nos llevar\u00edan a servir a las casas de los altos mandos de las SS. \u00ab\u00a1Pobre ingenua!\u00bb, pens\u00e9. Seguramente, si no me hubiera encontrado a Piedad, tambi\u00e9n habr\u00eda pensado lo mismo. Me acerqu\u00e9 a ella y le pregunt\u00e9 su nombre.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Me llamo Josefa S\u00e1nchez.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Josefa,&nbsp;<strong>no nos quieren para servir, nos quieren para follarnos<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Una de las guardianas, de forma muy amable, nos pidi\u00f3 que la acompa\u00f1\u00e1semos hasta una peque\u00f1a habitaci\u00f3n. Nos dijo, en un \u00f3ptimo franc\u00e9s, que nos desnud\u00e1semos y que esper\u00e1semos al doctor.&nbsp;<strong>Nos esperaba un humillante control ginecol\u00f3gico<\/strong>, efectuado en condiciones vergonzosas y antihigi\u00e9nicas. De nuevo nos pidieron que form\u00e1semos una nueva fila, todas desnudas, una detr\u00e1s de otra. Bajo el brazo, el nuevo uniforme. All\u00ed est\u00e1bamos, guardando nuestro turno.<\/p>\n\n\n\n<p><img decoding=\"async\" alt=\"En &quot;El barrac\u00f3n de las mujeres&quot;, Ca\u00f1averas hace foco en Ravensbr\u00fcck, el \u201ccampo de concentraci\u00f3n infame que atent\u00f3 contra la vida de miles de mujeres\u201d. \" height=\"1085\" width=\"1920\" src=\"https:\/\/www.infobae.com\/new-resizer\/sKwa4XAfuUHBBstw8iUdd6fy1NU=\/420x236\/filters:format(webp):quality(85)\/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com\/infobae\/ARXARNYC55HB5IDRQHKAGNK3AU.jpg%20420w\" srcset=\"https:\/\/www.infobae.com\/new-resizer\/sKwa4XAfuUHBBstw8iUdd6fy1NU=\/420x236\/filters:format(webp):quality(85)\/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com\/infobae\/ARXARNYC55HB5IDRQHKAGNK3AU.jpg 420w,https:\/\/www.infobae.com\/new-resizer\/1pDim3uuT-AkAWE8qDQNlSwj-xY=\/768x432\/filters:format(webp):quality(85)\/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com\/infobae\/ARXARNYC55HB5IDRQHKAGNK3AU.jpg 768w,https:\/\/www.infobae.com\/new-resizer\/5t8EKUcR01JajZoLrX9GWjWj7Bc=\/992x558\/filters:format(webp):quality(85)\/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com\/infobae\/ARXARNYC55HB5IDRQHKAGNK3AU.jpg 992w,https:\/\/www.infobae.com\/new-resizer\/T8DYv9t4I_I5XAIMuU9BSiTxNh8=\/1200x675\/filters:format(webp):quality(85)\/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com\/infobae\/ARXARNYC55HB5IDRQHKAGNK3AU.jpg 1200w,https:\/\/www.infobae.com\/new-resizer\/blWGxNFluaRJqY6BuRZl2fpFmhI=\/1440x810\/filters:format(webp):quality(85)\/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com\/infobae\/ARXARNYC55HB5IDRQHKAGNK3AU.jpg 1440w\">En \u00abEl barrac\u00f3n de las mujeres\u00bb, Ca\u00f1averas hace foco en Ravensbr\u00fcck, el \u201ccampo de concentraci\u00f3n infame que atent\u00f3 contra la vida de miles de mujeres\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando lleg\u00f3 mi turno, me tumb\u00e9 en la camilla, abr\u00ed mis piernas temblorosas y me tap\u00e9 los ojos con las manos. No quise mirar. Not\u00e9 algo fr\u00edo en mi vagina, fr\u00edo y duro. Llegaba a las entra\u00f1as y, al momento, un pinchazo. No ten\u00eda ni idea de lo que me acababan de inyectar. No sab\u00eda para qu\u00e9 era el l\u00edquido que pusieron dentro de mi sexo; por unos instantes pens\u00e9 que era para matarme, pero no ten\u00eda mucho sentido. No me hab\u00edan cortado el pelo como a las dem\u00e1s, los cuervos no ten\u00edan tantas contemplaciones con alguien que iba a morir, ya me lo hab\u00edan demostrado con mi madre. No dej\u00e9 de llorar durante el reconocimiento. Al doctor Ludwig Stumpfegger le daba lo mismo el motivo de mi llanto, estaba demasiado ocupado con mi vagina. Para \u00e9l, lo primero era mi productividad, lo dem\u00e1s le importaba poco.&nbsp;<strong>Era el m\u00e9dico nazi del campo&nbsp;<\/strong>y teniente coronel de las Waffen-SS, la secci\u00f3n de combate de las SS. Con el mismo utensilio fuimos examinadas todas.<\/p>\n\n\n\n<p>Concluida la primera humillaci\u00f3n, la misma jovencita que nos hab\u00eda acompa\u00f1ado apareci\u00f3 de nuevo. Nos dio \u00f3rdenes para que nos visti\u00e9ramos y nos condujo a otra habitaci\u00f3n, la de los tatuajes.&nbsp;<strong>A las putas se les conced\u00edan \u00abprivilegios\u00bb<\/strong>: no te tatuaban el n\u00famero de prisionera en el reverso del antebrazo, como al resto de las compa\u00f1eras, sino en el pecho, bien visible si estabas desnuda y a la luz, m\u00e1s dif\u00edcil de esconder que el del brazo, para que a nadie se le olvidase lo que \u00e9ramos y en la basura en que nos hab\u00eda convertido el Tercer Reich. Aunque tampoco es que yo lo haya escondido nunca, no me averg\u00fcenza. Algunas decisiones que tom\u00e9 m\u00e1s tarde me averg\u00fcenzan mucho m\u00e1s que estas letras en mi pecho, Mar\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>De all\u00ed salimos marcadas como Feld-Hures, adem\u00e1s del n\u00famero y el tri\u00e1ngulo negro invertido. Era lo bastante grande para que pudiera verse sin problema, de unos cinco cent\u00edmetros aproximadamente. Est\u00e1bamos listas, matriculadas. Ya \u00e9ramos las putas de ese campo de concentraci\u00f3n. Deseaba que terminase todo aquello. El pecho me ard\u00eda, era un dolor profundo e intenso, y no paraba de sangrar. Ya estaba lista para \u00abla incorporaci\u00f3n de las novatas\u00bb, brutal y dise\u00f1ada para imponernos la sumisi\u00f3n y la deshumanizaci\u00f3n. Tu abuela Sole, en parte no iba desencaminada: siempre me dec\u00eda que ser puta y servir ven\u00eda a ser lo mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9ramos las elegidas, acab\u00e1bamos de pasar a la historia como \u00ablas asociales\u00bb, pues as\u00ed se apellidaba el barrac\u00f3n en el que nos instalaron. Las putas del Tercer Reich \u00edbamos a entregar nuestro cuerpo a los soldados para que lo disfrutaran una y otra vez.<\/p>\n\n\n\n<p>Por fin llegamos a lo que ser\u00eda nuestro nuevo hogar, \u00ab<strong>el pabell\u00f3n de las asociales<\/strong>\u00bb. Un barrac\u00f3n no demasiado grande con literas de madera. A las nuevas nos tocaba las de abajo, nuestro colch\u00f3n era una lujosa tabla ro\u00edda, llena de sangre y h\u00fameda de orina. En cada cama, tres reclusas. Yo me acomod\u00e9 con Josefa y con Vicenta. Justo al lado de nuestro inmenso nuevo hogar estaba el barrac\u00f3n n\u00famero 27, el prost\u00edbulo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En su nuevo libro, la historiadora espa\u00f1ola Fermina Ca\u00f1averas se adentra en la historia real de Ravensbr\u00fcck, el campo de exterminio alem\u00e1n convertido en burdel. \u00abEl barrac\u00f3n de las mujeres\u00bb&hellip; <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1287,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-1286","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-actualidad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tucunews.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1286","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tucunews.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tucunews.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tucunews.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tucunews.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1286"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/tucunews.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1286\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1288,"href":"https:\/\/tucunews.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1286\/revisions\/1288"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tucunews.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1287"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tucunews.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1286"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tucunews.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1286"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tucunews.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1286"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}