El traslado de la imagen hasta la sede del parlamento municipal forma parte de las actividades oficiales en la antesala de un nuevo aniversario de la Batalla de Tucumán.
La imagen del a Virgen de la Merced, Generala del Ejército Argentino, visitó el Concejo Deliberante de San Miguel de Tucumán y fue recibida por el el presidente del Concejo Deliberante, Fernando Juri. El traslado hasta la sede del parlamento municipal forma parte de las actividades oficiales en la antesala de un nuevo aniversario de la Batalla de Tucumán, el 24 de septiembre, y en el marco de las fiestas patronales.
«Es emocionante realmente, en la víspera del 24 de Septiembre, recibir a nuestra Virgen Generala, con mucho amor y respeto. Honrado también porque el cura párroco me otorgó el honor de colocarle a la Virgen el Bastón de Mando. Es una fecha muy especial para todos los tucumanos por su significado para la gesta independentista. Fue un punto de inflexión para la independencia», expresó el presidente del cuerpo.
El presidente Juri, acompañado por los concejales José María Franco, Ernesto Nagle, Ana González, Gastón Gómez, Federico Romano Norri, Carlos Ale y Cristian Ale, recibió a Néstor Rafael Álvarez, párroco de La Victoria Basílica de La Merced (conocido popularmente como Padre Abel), quien realizó la bendición de los presentes, entre ellos, trabajadores de la casa, miembros de la comunidad religiosa y vecinos de la ciudad que acompañaron a la Virgen.
«Le pedimos a nuestra madre que nos enseñe a confiar en el señor. Desde hace algunos años que tenemos la posibilidad de que una de las imágenes misioneras visite las instituciones públicas de nuestra ciudad. Por 30 días, bajamos la imagen histórica en la Parroquia, la engalanamos con flores coincidiendo con la llegada de la primavera y recibimos a peregrinos con expresiones de fe tan lindas», expresó el padre Abel. Tras evocar la gesta independentista de Manuel Belgrano al frente del Ejército del Norte y explicar las advocaciones de la virgen, invitó a que el presidente Juri le coloque a la Virgen el bastón de mando del ejército, que evoca el ofrendado por Belgrano.
«Lo que no se conoce no se ama: el 27 o 28 de octubre se le colocó el bastón de mando. La procesión después de la batalla se pasó para un mes después en 1812, desde entonces viene la tradición de llevar a la Virgen al campo de batalla, donde ahora es la Plaza Belgrano. En 1813 Belgrano le mandó un bastón de marfil, con punteras de oro, que atesoramos en la parroquia», agregó el padre, tras repartir y bendecir estampas de la Virgen.