Concepción: robó un celular, trepó una tapia de tres metros y fue condenado

Iván Eduardo Zurita, conocido como “Cindy”, fue condenado a un año y seis meses de prisión de ejecución condicional tras reconocer su responsabilidad en dos robos cometidos durante este año.

Un hombre de 29 años, identificado como Iván Eduardo Zurita, alias “Cindy”, fue condenado a un año y seis meses de prisión de ejecución condicional luego de reconocer su responsabilidad en dos hechos contra la propiedad ocurridos en la ciudad de Concepción.

La condena se concretó mediante un juicio abreviado presentado ante el Centro Judicial Concepción. El acuerdo fue alcanzado entre el titular de la Unidad Fiscal de Investigación y Enjuiciamiento de Delitos de Robos y Hurtos, Héctor Fabián Assad, y la defensa técnica del imputado.

El convenio acumuló dos legajos penales correspondientes a hechos ocurridos durante el presente año. En ambos casos, Zurita admitió su responsabilidad y fue condenado por delitos contra la propiedad.

El robo del celular

El primer episodio ocurrió durante la noche del 1 de febrero, alrededor de las 23.30, en una vivienda ubicada en la zona de Gervasio Artigas y Tomás Guido, en Concepción.

De acuerdo con la investigación, Zurita aprovechó que el portón del garaje se encontraba abierto para ingresar hasta el patio trasero de la propiedad. Allí tomó un teléfono celular Redmi 14C, que se encontraba apoyado sobre un parlante.

La propietaria de la vivienda y su hermano advirtieron la situación e intentaron perseguir al sospechoso, aunque en ese momento logró escapar.

Dos días después, los damnificados lo reconocieron y lograron retenerlo en la vía pública mientras aguardaban la llegada de la Policía. Por este episodio, Zurita fue imputado por hurto simple.

Trepó una tapia de más de tres metros

El segundo hecho ocurrió siete meses después, durante la noche del 30 de agosto, cerca de las 23, en una propiedad ubicada en la intersección de Túpac Amaru y Los Sauces.

Según se estableció en la causa, el acusado escaló una tapia perimetral de más de tres metros de altura para ingresar al inmueble. Una vez dentro, sustrajo una manguera de pileta y un juego de diez platos de cerámica.

Para concretar la huida, Zurita habría apilado sillas plásticas y vuelto a saltar la pared. Toda la secuencia quedó registrada por las cámaras de seguridad instaladas en el quincho de la propiedad.

Durante la fuga, un vecino logró interceptar al sospechoso y recuperar parte de los elementos sustraídos. Por este episodio, fue imputado por hurto agravado por escalamiento.

La condena y las reglas que deberá cumplir

Al fundamentar el acuerdo, el Ministerio Fiscal destacó que ninguno de los dos hechos involucró violencia física contra las víctimas.

Entre los factores considerados para establecer la pena se tuvo en cuenta la edad del condenado y sus posibilidades de reinserción social. Como circunstancias agravantes se contemplaron la vulnerabilidad generada en las víctimas por tratarse de hechos cometidos durante la noche y la modalidad utilizada en el segundo episodio, en el que debió trepar una tapia de considerable altura.

Al tratarse de una pena de ejecución condicional, Zurita deberá cumplir una serie de reglas de conducta para conservar ese beneficio.

Entre las obligaciones establecidas se encuentran fijar residencia y someterse al control del Juzgado de Ejecución, además de abstenerse de concurrir a determinados lugares y de mantener contacto o relacionarse con las víctimas.

También deberá abstenerse de consumir sustancias estupefacientes y de abusar de bebidas alcohólicas, conforme a las pautas fijadas en el acuerdo judicial.